Kentaro presentó su ópera prima en el FIC.UBA y expresó su deseo de filmar en Buenos Aires
El actor y director japonés estrenó Bajo el cielo turquesa en el Festival Internacional de Cine de la UBA, con figuras como Akaji Maro, recordado por Kill Bill, y la estrella mongola Amra Baljinnyam.

El director japonés Kentaro llegó a la Argentina para presentar su ópera prima, Bajo el cielo turquesa, en el Festival Internacional de Cine de la UBA. La película, que une Mongolia y Japón, cuenta con un elenco que incluye a Yuya Yagira, premiado en Cannes, y a Akaji Maro, el legendario artista de butoh recordado por su papel en Kill Bill: Volumen 1.
Durante su visita, Kentaro dialogó con LA NACION sobre el rodaje y sus influencias. El film narra la historia de un joven japonés acostumbrado a una vida de abundancia que, en un viaje por las estepas mongolas, descubre otra forma de entender la existencia. El realizador explicó que la idea surgió de sus viajes a Mongolia, donde lo cautivaron el aroma, el viento y la inmensidad de un paisaje sin presencia humana.
Un elenco con figuras del cine asiático
Bajo el cielo turquesa está coprotagonizada por Yuya Yagira y Amra Baljinnyam, una estrella del cine mongol. Sobre Baljinnyam, Kentaro destacó su carisma y su manejo del espacio, comparándolo con Jean Gabin o Lino Ventura. A Yagira, de 36 años, lo definió como una estrella de cine auténtica y poco común, con un talento natural para la improvisación.
El rodaje se realizó en una zona de Mongolia a doce horas en camioneta de Ulán Bator, con un equipo que trasladó agua potable, generadores y equipos técnicos. La película se filmó con cámara de 8K y lentes analógicas Leica, una combinación que, según el director, convirtió a la cámara en una interfaz humana, casi como un personaje más.
«Disfruto de la música y la cultura del tango, con tantos artistas talentosos. Supongo que esto es lo que algunos escritores describen como romántico. Me encantaría filmar algo hermoso e impactante aquí»
— Kentaro, en declaraciones recogidas por La Nación
Kentaro también se refirió a su paso por Buenos Aires: dijo que la ciudad es un lugar mágico y que disfruta de la música y la cultura del tango. Aseguró que le encantaría filmar algo hermoso e impactante en la Argentina, y que los porteños le resultan similares al público europeo. La película es la primera coproducción internacional real con Mongolia, con un equipo de filmación local auténtico.
Fuente consultada: La Nación. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.





