Carmen Barbieri declaró en el juicio contra Lotocki y recordó la noche en que su amiga casi muere
La conductora se quebró al dar su testimonio en el Tribunal y contó detalles de la hemorragia que sufrió Sandra Domínguez tras una operación del excirujano.

Carmen Barbieri declaró este miércoles en el juicio contra Aníbal Lotocki y, a la salida del Tribunal, habló con Puro Show (El Trece) sobre lo que vivió puertas adentro. Según contó la conductora, rompió en llanto durante su testimonio y luego se reencontró frente a las cámaras con su amiga Sandra Domínguez, una de las pacientes del médico acusado. «Yo no vine a declarar en contra de Lotocki. Vine a hablar lo que le pasó a Sandra y lo que pasé con Sandra», afirmó Barbieri al salir.
El momento más emotivo y el reencuentro con Lotocki
Barbieri reconoció que las lágrimas la sorprendieron: «Terminé llorando, no sé por qué». Fue Domínguez quien le explicó el motivo: «Te acordaste de todo. Dijiste algo que podría pasar, pero yo confío mucho en Dios, que mi vida pende de un hilo». Durante la declaración, la conductora admitió que los jueces debieron llamarle la atención porque miraba a quien le preguntaba en lugar de dirigirse al tribunal. «Me retaron, porque cuando me preguntaba la fiscal, miraba a la fiscal», contó con humor.
Al ser consultada sobre cómo fue enfrentar al excirujano en la sala, Barbieri contó que tomó la iniciativa de saludarlo. «Lo vi a Lotocki, lo vi como un hombre deteriorado totalmente, tosía a cada rato, muy nervioso», describió. Y aclaró el espíritu de su presencia: «Nunca vine a declarar en contra de Lotocki. Vine a declarar a favor de la justicia, a favor de mi amiga, que está enferma».
Barbieri también relató la noche en que su amiga estuvo al borde de la muerte en su casa. Según contó, Sandra llegó desde la clínica de Lotocki con una hemorragia grave, ya que el médico no tenía atención nocturna. «Tuve que mandar a María, la señora que trabaja en casa, a buscarla en taxi, porque la clínica era a la vuelta de mi casa, porque no podía estar parada Sandra. Y casi se muere en mi casa. Esa noche fue una noche infernal», relató. La solución llegó de una fuente inesperada: una amiga trans le dio el nombre de una inyección que había salvado a alguien en circunstancias similares en Madrid.
Días después de ese episodio, Barbieri se encontró con Lotocki en un hotel de Misiones, durante una de sus giras de trabajo. «Me mira a lo lejos y me dice: ‘Carmen’, y nos dimos un beso. Le digo: ‘¿Sabés lo que pasó con Sandra, no? Me la mandaste a mi casa’. Dice: ‘Pero yo no tengo atención de noche'», reprodujo. La conductora también recordó su propio contacto previo con el cirujano: fue una sola vez a su consultorio, a instancias de Domínguez, y Lotocki le señaló todo lo que debería modificarle en el cuerpo. «Me saqué la ropa, me paré delante de él y me empezó a decir todo lo que me tenía que hacer, hasta que me quería cambiar el color de pelo. Cuando me fui le digo: ‘Soy una porquería. Me quiere hacer toda nueva’. Y le digo: ‘No, no me toco nada'», narró entre risas. Cabe aclarar que Barbieri tiene 71 años.
El único nombre ajeno a su relato con Sandra que Barbieri eligió mencionar durante su declaración fue el de Silvina Luna, quien trabajó junto a ella antes de ser operada por Lotocki. «Era una mujer bella como pocas veces vi. Bella, naturalmente bella. Trabajó en mi revista sin que Lotocki la hubiera tocado. Estaba sana, llena de vida», evocó. Luego reflexionó sobre su muerte: «Murió antes de fallecer. La fue matando de a poco lo que tenía en el cuerpo. Tuvo como diez años luchando contra una enfermedad, fue de a poco, hasta que se fue», según Infobae.
Fuente consultada: Infobae. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.





