Eleonora Wexler brilla en La intérprete, un monólogo que va de la frialdad al desenfreno
La actriz argentina protagoniza la obra escrita y dirigida por Francisco Lumerman en la sala Moscú, donde despliega una transformación actoral que va del hieratismo a la intensidad desbordante.

Eleonora Wexler vuelve al circuito off con La intérprete, un unipersonal que la tiene como protagonista absoluta y que se presenta en la sala Moscú los miércoles a las 20.30. La obra, escrita y dirigida por Francisco Lumerman, sigue a Antonia, una traductora presidencial detenida en el extranjero que, desde una suerte de pecera oficinesca, intenta comunicarse sin éxito con funcionarios que no le responden.
Según La Nación, la actriz ya había incursionado en el formato de monólogo con La maldecida de Fedra, que le valió un premio ACE, y con El testamento de María en el Teatro San Martín. Ahora, además de actuar, Wexler también cumple el rol de productora en esta pieza que combina humor negro y drama.
El personaje de Antonia comienza hablando en un idioma inventado que suena a un símil japonés, mientras subtítulos aparecen en una pantalla. Al no obtener respuestas, empieza a contar en castellano la maldición que la persigue desde su infancia, marcada por una madre represiva. La fachada imperturbable de la mujer de trajecito y rodete se va descascarando hasta revelar una intensidad inquietante.
El montaje permite que Wexler despliegue sus herramientas expresivas: pasa de una actitud hierática a otra desaforada, baila una canción de Camilo Sesto, rebolea la ropa y desarma el rodete. También interpreta a otros personajes, como la madre, los hombres de su vida y el presidente con acento riojano por el que queda entrampada entre intrigas políticas y pasiones fatales.
La dirección de Lumerman y el talento de la actriz dan lugar a un espectáculo que, sobre todo, festeja el oficio actoral. La obra tiene una duración de 70 minutos y cuenta con escenografía de Rodrigo Gonzalez Garillo, iluminación de Ricardo Sica, vestuario de Paola Delgado y música original de Guadalupe Otheguy.
Fuente consultada: La Nación. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.





