A 28 años del casamiento de Romina Yan y Darío Giordano: del civil relajado a la fiesta con Los Auténticos Dec
La actriz y el productor se casaron en noviembre de 1998 con una ceremonia íntima y otra religiosa ante 350 invitados. La celebración incluyó al elenco de Chiquititas y música en vivo.

Se cumplen 28 años del casamiento de Romina Yan y Darío Giordano, una historia que arrancó en los pasillos de Telefe y terminó en una boda de cuento de hadas. Según la revista Caras, que cubrió el evento de forma exclusiva, la pareja vivió un fin de semana inolvidable en noviembre de 1998 que combinó sencillez, emoción y una fiesta a pura música.
Todo comenzó el viernes 27 de noviembre con un civil bien descontracturado en la delegación de San Isidro. Romina Yan llegó con jeans, remera blanca, zapatillas y una vincha de flores blancas, mientras que Darío Giordano también optó por un look relajado. Afuera los esperaba una multitud de fanáticos. Después de la firma, con Tomás Yankelevich y el padrastro de Darío como testigos, la celebración siguió con un almuerzo al aire libre en la casa de los Yankelevich en Las Lomas de San Isidro.
Al día siguiente, el sábado 28, la ceremonia religiosa en la Iglesia San Patricio de Belgrano cambió el clima por uno más formal. Ante más de 350 invitados, la actriz entró del brazo de su padre, Gustavo Yankelevich, con un vestido de gasa de seda natural diseñado por Laurencio Adot y una cola de cuatro metros. Darío Giordano eligió un jaquet negro. La emoción se sintió fuerte durante los votos.
La fiesta se mudó a la estancia Abril, en Berazategui. Los chicos del elenco de Chiquititas llegaron en combis y llenaron el lugar de risas y abrazos. La noche incluió un video sorpresa con imágines de la infancia de Romina, cotillón y un momento musical destacado: la presentación en vivo de Los Auténticos Decadentes, que hizó bailar a figuras como Agustina Cherri, Facundo Arana, Selva Alemán, Arturo Puig y Guillermo Francella.
La cobertura de Caras capturó cada instante, desde los brindis más íntimos hasta la euforia en la pista de baile. Cerca de las seis de la mañana, Romina y Darío fueron los últimosen irse, cerrando una boda que quedó en la memoria del espectáculo argentino.
Fuente consultada: Caras. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.





