Eva Bargiela renovó el living de su casa tras la llegada de su hijo Faustino
La modelo y su pareja, Gianluca Simeone, adaptaron el espacio principal del hogar para la nueva etapa familiar, priorizando funcionalidad y estilo.

La llegada de un hijo transforma por completo la dinámica de una casa, y Eva Bargiela lo vivió en primera persona. Tras el nacimiento de Faustino, su primer hijo con Gianluca Simeone, la modelo decidió remodelar el living de su hogar para adaptarlo a las nuevas necesidades de la familia. Según contó a Caras, el cambio fue total: «Hace poquito más de un año nuestra vida cambió para siempre. Pasamos de ser dos a ser tres y no teníamos idea de todos los cambios que eso iba a traer».
Un sillón con historia, reemplazado por funcionalidad
Uno de los cambios más significativos fue el del sillón, que tenía un valor sentimental especial para la pareja. «El sillón de nuestra primera cita, literal, también tuvo que dar un paso al costado para esta nueva etapa», relató Bargiela. En su lugar, eligieron un diseño amplio de líneas rectas, tapizado en tono crudo y acompañado por almohadones marrones, que aportan contraste y calidez. La idea fue maximizar el espacio de encuentro y descanso, sin perder elegancia.
El nuevo living combina materiales nobles y tonos neutros. Sobre el piso de porcelanato claro se destaca una alfombra de yute trenzado, que suma textura y un toque rústico moderno. La mesa ratona, con estructura metálica cromada y tapa de vidrio espejado, refleja la luz natural de los ventanales, mientras que los cortinados de lino blanco tamizan la luz exterior. Como detalle práctico, uno de los apoyabrazos del sillón tiene una bandeja de madera empotrada para apoyar objetos sin ocupar espacio extra.
Bargiela explicó que la llegada de Faustino modificó la rutina y la manera de disfrutar el tiempo en familia. «Cambió nuestra rutina, nuestra casa, nuestra manera de disfrutar el tiempo juntos», señaló. El nuevo mobiliario prioriza la seguridad y el confort, integrando espacios de juego y descanso sin resignar el buen gusto. «A veces un sillón es mucho, pero mucho más que un mueble; es testigo de nuestra historia, de nuestros momentos cotidianos que sin darnos cuenta, se terminan convirtiendo en los recuerdos más lindos», concluyó la modelo.
Fuente consultada: Caras. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.





