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Celebridades

Cristina Banegas y el arte de las cartas: «Hay que ser muy humilde y tener mucho coraje»

La actriz argentina protagoniza La vida por correspondencia, un espectáculo donde lee cartas de grandes escritores. Reflexiona sobre el teatro, la memoria y la resistencia en tiempos que considera osc

Redacción ColorMusic Argentina2 min de lectura
Cristina Banegas y el arte de las cartas: «Hay que ser muy humilde y tener mucho coraje»
Foto: Romina Santarelli / Ministerio de Cultura de la Nación. · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Cristina Banegas vuelve a los escenarios con La vida por correspondencia, una propuesta donde interpreta cartas de figuras de la literatura y la cultura. Según Perfil, la actriz de 78 años destacó el valor de este género epistolar como una ventana a la subjetividad y las relaciones humanas, algo que ella misma vivió intensamente con su padre, el productor Oscar Banegas, durante los años en que él residía en Madrid.

En el proyecto, Banegas comparte elenco con Mercedes Morán, Analía Couceyro y Lorena Vega. Con Morán trabajó en la película La búsqueda de Martina, filmada en Río de Janeiro, donde ambas interpretaron a Abuelas de Plaza de Mayo. A Couceyro la dirigió en Medea, de Eurípides, en el Teatro San Martín, y con Vega se cruza por primera vez en este espectáculo.

La actriz también se refirió al contexto actual y llamó a resistir desde el arte. «Hay que salir a la calle y manifestarnos contra este DNU siniestro», expresó, y agregó que el teatro es comunidad y una herramienta imprescindible en tiempos que definió como oscuros para el país y el planeta.

Además de La vida por correspondencia, Banegas mantiene en cartel otras obras como Molly Bloom, de James Joyce, y La bala de plata, basada en la correspondencia entre Juan Domingo Perón y John William Cook. Para 2027 planea retomar Proyecto Quevedo, un unipersonal de exigencia física que realiza sobre una mesa de cristal que perteneció a su madre, Nelly Prince.

Consultada sobre su estado físico, contó que practicó Qi Gong y Tai Chi con el maestro José Sánchez, y que siempre tuvo vocación por el movimiento. «Yo quería ser bailarina, cuando era chiquita, así que me estoy sacando las ganas», bromeó. También recordó a sus maestros, como Alberto Ure, y a sus afectos más cercanos: su padre, su madre y su hija Valentina, a quien extraña profundamente.

Fuente consultada: Perfil. Nota de redacción propia de ColorMusic Argentina.

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